Los padres en el Islam

La salud en el Islam: Un enfoque holístico

Una mirada holística a la salud, según el Islam

salud

El Islam nos enseña a preocuparnos por nuestra persona entera. Seguir la guía y los mandatos de Dios nos permite enfrentar la enfermedad y las lesiones con paciencia.

Por Aisha Stacey.

La palabra Islam viene de la raíz “sa-la-ma”, como las palabras “musulmán” (aquel que sigue el mensaje del Islam) y “salam” (paz).

La raíz árabe “Sa – la – ma” denota paz, seguridad y salvación, como lo hace la sumisión y la rendición a Dios Todopoderoso. Esta seguridad es intrínseca a la sumisión al Dios Único. Cuando una persona se somete a la voluntad de Dios, experimenta un sentimiento innato de seguridad y tranquilidad. Debe entender también que Dios es el Creador de todo cuanto existe y de todo cuanto existirá, y tiene poder sobre todas las cosas. Con esta rendición y entendimiento viene la paz: paz real, fácilmente alcanzable y eterna.

El Islam fue completado para beneficio de todos los que existan hasta el Día del Juicio. No es una religión que le pertenezca a los árabes, aunque el Profeta Muhammad, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, fue árabe, ni es una religión de los países asiáticos del tercer mundo. Existen musulmanes en todos los continentes y los hay entre todas las razas y etnias. Hay musulmanes en Nueva York, Sidney, Cape Town y Berlín, así como en El Cairo, Kuala Lumpur y Dubai. Los musulmanes son tan diversos como este magnífico planeta. El Islam tampoco es una religión que acepte un compromiso a medias o a tiempo parcial. El Islam es una forma de vida, una forma de vida holística.

Cuando Dios creó el mundo, Él no lo abandonó a la inestabilidad y la inseguridad, sino todo lo contrario, Él envió guía. Lanzó una cuerda firme y constante, y al sostener fuerte esa cuerda, un ser humano insignificante puede alcanzar grandeza y paz eterna. Un musulmán se esfuerza por obedecer los mandatos de Allah y lo hace siguiendo la guía divina de vida: el Corán y las enseñanzas auténticas y tradiciones del Profeta Muhammad.

El Corán es un libro de guía, y las tradiciones del Profeta Muhammad explican, y en algunos casos expanden, esa guía. El Islam, como forma de vida completa, hace hincapié en la importancia de mantener una buena salud y ofrece las formas y medios para lidiar con la mala salud. El Corán es un libro de sabiduría. Es un libro lleno de maravillas y gloria de Allah, y un testamento de Su misericordia y justicia.

A través de Su misericordia infinita, Allah nos ha brindado un enfoque holístico de la vida, uno que cubre todos los aspectos: espiritual, emocional y físico. Cuando Dios creó la humanidad, lo hizo con un propósito: para que Lo adoráramos a Él.

Por cierto que He creado a los genios y a los hombres para que Me adoren”. (Corán, Adh-Dhariyat, 51:56)

La amplitud del Islam permite que cada aspecto de la vida, desde dormir y lavarse, hasta rezar y trabajar, sea un acto de adoración. Aquel que está verdaderamente sometido a Dios es agradecido por las incontables bendiciones de su vida y desea agradecer y alabar a Dios por Su generosidad, bondad y misericordia. El Profeta Muhammad explicó que debemos agradecer a Dios en toda situación, sea que la percibamos como buena o como mala. La realidad es que Dios es Justo, por lo tanto, cualquiera que sea la situación en la que se encuentre un creyente, este sabe que hay bondad y sabiduría encerradas en ella.

Es admirable el caso del creyente, pues todo es bueno para él, y esto no ocurre con nadie excepto con el creyente: Si es objeto de un bien da las gracias, y esto es bueno para él; y si sufre alguna desgracia, se arma con la paciencia, y esto también es beneficioso para él”. (Muslim)

La vida de este mundo no es estable. Cada persona atraviesa diferentes estados y fases: la felicidad es seguida por la tristeza y luego el alivio o la alegría, la fe de uno es fuerte e inquebrantable, y sin razón aparente se desploma, luego, por voluntad de Dios lentamente se levanta de nuevo. Períodos de gran estado físico y salud son seguidos por una lesión o enfermedad; pero con cada punzada de dolor o sufrimiento un verdadero creyente siente que algunas de sus faltas desaparecen.

Siempre que un musulmán se vea afligido por el daño proveniente de una enfermedad o de otros asuntos, Dios le expiará sus faltas, como hojas que caen de un árbol”. (Bujari y Muslim)

El Islam nos enseña a preocuparnos por nuestra persona entera. Seguir la guía y los mandatos de Dios nos permite enfrentar la enfermedad y las lesiones con paciencia. Quejándonos y lamentándonos de nuestra situación no conseguiremos nada más que dolor y sufrimiento. Nuestros cuerpos y mentes nos han sido confiados en préstamo, y somos responsables por ellos. La guía de Allah cubre cada aspecto de la vida y hay maneras concretas de tratar con los problemas de salud, que comenzaremos a explorar en el siguiente artículo.

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