La súplica de socorro

La súplica del afligido es respondida.

La súplica del afligido es respondida.

Se ha narrado que Anas ibn Malik (que Allah esté complacido con él) dijo: “Había uno de los compañeros del Profeta (la paz y bendiciones de Allah sean con él), uno de los de Ansaar, al que se le conocía por la kunyah de Abu Mu’allaq. Era un mercader que comerciaba, tanto con su propia riqueza como representando a otros, solía viajar, y era un hombre recto, desapegado de este mundo. Salió en una ocasión y se encontró con un ladrón armado que le dijo: “Entrégame todo lo que tengas, porque (si no) te mataré”. Él dijo: “No necesitas derramar sangre, todo lo que quieres es la riqueza”. El bandido dijo: “En cuanto a la riqueza, ya es mía; lo que quiero es tu sangre”. Él dijo: “Si insistes, déjame que rece cuatro rak’aat”.  A lo que el ladrón dijo: “Reza lo que quieras”. Entonces, (Abu Mu’allaq) realizó la ablución (wudu’), rezó cuatro rak’aat, y entre las palabras que pronunció en su du’a’ (súplica) en la última postración se encontraron las siguientes: “Oh el Más Amoroso (yaa Wadúd), Dueño del Trono majestuoso (yaa dhal-‘arshil-maŷíd), Oh Iniciador (yaa Mubdi’u), Oh el que hace resurgir (yaa Mu’íd), Oh Tú que haces lo que deseas (yaa Fa’alal-limá yuríd), te pido por la Luz de Tu Rostro que colma los pilares de Tu Trono (as’aluka binuri wayhikal-ladhí mala’a arkána ‘arshik), y por Tu Poder a través del cual controlas Tu creación (wa as’aluka bil-qudrati-l-latí qadarta bihá ‘alá jalkik), y te pido por Tu Misericordia que comprende a todas las cosas (wa birahmatikal-latí wasi’at kul-la shay), no hay dios excepto Tú (la ilaha illa anta), Oh Tú que Socorres, socórreme (yaa Mughizu aghizní)” –tres veces.

Dijo este du’a’ tres veces, luego vio a un jinete que sostenía una lanza entre las orejas de su caballo, y cuando el ladrón lo vio, se dirigió hacia él y el jinete lo atravesó dándole muerte, luego se dirigió a él (a Abu Mu’allaq) y le dijo: “Levántate”. Él dijo: “¿Quién eres? Allah me ha auxiliado hoy por ti”. Él dijo: “Soy un ángel del cuarto cielo. Cuando pronunciaste tu du’a’ la primera vez, oí que las puertas del cielo temblaron, luego cuando dijiste tu du’a’ por segunda vez oí un ruido de la gente del cielo, luego cuando dijiste el du’a’ por tercera vez se me dijo: es el du’a’ del que se encuentra afligido, y le pedí a Allah que me permitiera matar al bandido”.

Anas (que Allah esté complacido con él) dijo: “Así que debes saber que quien realiza el wudu’ y reza cuatro rak’aat y recita este du’a’, obtendrá una respuesta, esté afligido o no”.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.