Makkah (La Meca) en la Biblia (1/2)

Makkah (La Meca) en la Biblia

A pesar de la distorsión sistemática de la revelación divina actualmente contenida en la llamada “Biblia”, todavía encontramos reliquias de la verdad que fue enviada por Dios en las Sagradas Escrituras. Esta distorsión no quiere decir que las escrituras estén totalmente escritas por seres humanos. Sino que significa que algunas partes son de Dios, mientras que otros no lo son.

meca

A pesar de la distorsión, la corrupción, la adulteración y la interpolación, la Biblia sigue incluyendo referencias, directas e indirectas, a la Meca.

Esta distorsión ha cambiado las claras referencias a la Meca en las Sagradas Escrituras contenidas en la Biblia, tal como lo hace con otras cuestiones dogmáticas, que son aún más importantes y fundamentales. No nos extraña entonces encontrar que en la Biblia se pretendía que Dios necesitase descansar y estar arrepentido, como los seres humanos, para que así se le pueda atribuir un hijo. Además, “engendrado” es una interpolación y se da como una descripción de Jesús para distinguirlo de los otros hijos de Dios en la Biblia y para que la gente puede creer en su divinidad. Del mismo modo, los profetas y mensajeros de Dios se supone que bebieron alcohol, que llegaron a un estado de embriaguez y cometieron adulterio, todo con el fin de allanar el camino hacia la creencia en la supuesta salvación traída por Jesús. También fueron borrados la mayoría de las profecías bíblicas del profeta Muhammad, y las profecías restantes se negaron y se malinterpretaron. Por lo tanto, no es improbable que las referencias claras a la Meca hayan sido igualmente borradas.

A pesar de toda esta distorsión, la corrupción, la adulteración y la interpolación, la Biblia sigue incluyendo referencias, directas e indirectas, a la Meca. Todavía hay preguntas a las que los distorsionadores no pueden responder, a pesar de que han borrado la mayoría de los hechos y han dejado sólo una parte de la auténtica revelación divina en la Biblia.

Referencias directas a Makkah

Baka

La Biblia hace referencia a “Baka”, que es uno de los muchos nombres de Makkah. En la Biblia leemos: “Atravesando el valle de lágrimas (Baka) lo cambian en fuente, cuando la lluvia llena los estanques”. (Salmos 84:6)

La variante de Makkah mencionada se cita también en el Qur’an. Leemos:

Es cierto que la primera casa que fue erigida para los hombres fue la de Baka, bendita y guía para todos los mundos. (Aal Imraan 3:96)

El 84to capítulo (Salmos 84) nos habla de un lugar sagrado donde se situaba la corte del Señor, por el cual las almas quieren incluso desmayarse, en la que el corazón y la carne cantan de alegría por el Dios viviente, la alabanza de Dios se canta y hay un valle llamado “el valle de Baka”. El capítulo también nos dice que este es un lugar seco y que se convirtió en un lugar de manantiales en la zona de las tiendas de campaña, donde un día es mejor que mil días en cualquier otro sitio.

¿Acaso no se parecen estas descripciones a las que hace Abraham, según cita el Corán?

¡Señor nuestro! He hecho habitar a parte de mi descendencia en un valle en el que no hay cereales , junto a Tu casa inviolable, para que, Señor, establezcan la oración; así pues haz que los corazones de la gente se vuelquen hacia ellos y provéeles de frutos para que puedan agradecer. (Ibrahim 14:37)

¿No se parecen las descripciones bíblicas anteriores a las dadas por el Profeta Muhammad? Se transmitió con la autoridad de Abu Hurairah (que Dios esté complacido con él) que el Profeta Muhammad dijo: “Una oración en mi mezquita es mejor que mil oraciones en cualquier otra mezquita excepto Al-Masyid-AI-Haram (la mezquita sagrada en La Meca)”. (Al-Bujari)

De hecho, todas estas descripciones se aplican a la Meca. Suponiendo que el lugar referido está en algún lugar en las proximidades de Sión, ¿Dónde está ese lugar en las proximidades de Sión por el que las almas quieren hasta desmayarse, en la que el corazón y la carne gritan de alegría por el Dios viviente, la alabanza de Dios se canta y hay un valle llamado “valle de Baka”, que es un lugar seco convertido en un lugar de manantiales en la zona de las tiendas de campaña, en la que un día es mejor que mil en cualquier otro sitio?

Parán

Meca también se conoce como “Parán” en la Biblia. Aunque no podemos confirmar que “Parán” sea un nombre antiguo de La Meca, aun así se refiere a ella dadas las indicaciones e implicaciones asociadas. Por lo tanto, no estamos seguros de si “Parán” es en realidad un antiguo nombre de La Meca o la palabra “Meca” fue eliminado y reemplazada con “Parán”.

La Biblia nos dice que una fuente de agua brotó en el desierto de Parán, de la que bebió Agar y dio a su hijo Ismael para beber. Esto consiste en los versículos anteriores que hacen mención al Valle de Baka que se convierte en un lugar de manantiales. Por lo tanto, la Biblia nos habla de una fuente de agua que brota en el Valle de Baka y el desierto de Parán también. Leemos:

14 Entonces Abraham se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un odre de agua, y lo dio a Agar, poniéndolo sobre su hombro, y le entregó el muchacho, y la despidió. Y ella salió y anduvo errante por el desierto de Beerseba.

15 Y le faltó el agua del odre, y echó al muchacho debajo de un arbusto,

16 y se fue y se sentó enfrente, a distancia de un tiro de arco; porque decía: No veré cuando el muchacho muera. Y cuando ella se sentó enfrente, el muchacho alzó su voz y lloró.

17 Y oyó Dios la voz del muchacho; y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está.

18 Levántate, alza al muchacho, y sostenlo con tu mano, porque yo haré de él una gran nación.

19 Entonces Dios le abrió los ojos, y vio una fuente de agua; y fue y llenó el odre de agua, y dio de beber al muchacho.

20 Y Dios estaba con el muchacho; y creció, y habitó en el desierto, y fue tirador de arco.

21 Y habitó en el desierto de Parán; y su madre le tomó mujer de la tierra de Egipto. (Génesis 21:14-21)

Por no hablar de la fuente de agua, la Biblia nos dice que Ismael creció y vivió en el desierto de Parán y Dios se comprometió a hacer de él una gran nación.

Ahora, podemos preguntarnos: Si Parán no se refiere a La Meca, ¿dónde está la supuesta “Parán” con una fuente de agua que brota y donde Ismael vivió y engendró una gran nación? Si se encuentra en Palestina o en el Sinaí o en medio, como reivindican los cristianos, ¿dónde están la fuente y la gran nación de allí? ¿No es lógico que un lugar histórico como ese fuese famoso y conocido por todo el mundo?

De hecho, no sabemos de un lugar en el que una fuente brotó para Agar y su hijo Ismael y en el que Ismael vivió y engendró una gran nación que no sea La Meca.

Es curioso que los versículos anteriores de la Biblia se parecen mucho a la narración transmitida en la autoridad de Ibn ‘Abbas (que Dios esté complacido con él). Ibn ‘Abbas narró:

Cuando Abraham tuvo diferencias con su esposa, (a causa de sus celos de Agar, la madre de Ismael), tomó a Ismael y a su madre y se fue. Tenían un odre con ellos que contenía un poco de agua, y la madre de Ismael solía beber el agua del odre para que su leche aumentara para su hijo. Cuando Abraham llegó a La Meca, le hizo sentarse debajo de un árbol y después regresó a su casa. La madre de Ismael lo siguió, y cuando llegaron a Kada’, ella lo llamó por detrás, ‘¡Oh Abraham! ¿A quién nos estás dejando?’ Él respondió: ‘(Os dejo al cuidado) de Dios’. Ella dijo,’Estoy satisfecha de estar con Dios’. Ella volvió a su lugar y comenzó a beber agua del odre, y su leche se incrementó para su hijo. Cuando el agua se había agotado, se dijo: “Mejor me voy y miro por si veo a alguien”. Subió a la montaña de Safa y miró, con la esperanza de ver a alguien, pero fue en vano. Cuando llegó hasta el valle, corrió hasta que llegó a la montaña de Marwa. Corrió de un lado a otro (entre las dos montañas) muchas veces. Entonces pensó: “Será mejor que vaya a ver el estado del niño”. Fue y lo encontró en el estado del que está a punto de morir. No podía soportar verlo morir y se dijo (a sí misma): “Si me voy y miro, puedo encontrar a alguien”. Salió y subió al monte de Safa y miró durante un largo rato, pero no pudo encontrar a nadie. Así completó siete rondas (de carrera) entre Safa y Marwa. De nuevo se dijo (a sí misma): “Mejor me vuelvo y veo el estado del niño”. Pero de repente se oyó una voz, y ella le dijo a esa voz extraña: ‘Ayúdanos si puedes ofrecer alguna ayuda’. ¡Albricias! Era Gabriel (el que había hecho la voz). Gabriel golpeó la tierra con su talón así (Ibn `Abbas golpeó la tierra con su talón para ilustrarlo), y así el agua empezó a brotar. La madre de Ismael se sorprendió y empezó a cavar. Abu Al-Qasim (es decir, el Profeta) dijo: “Si hubiese dejado el agua, (para que fluyese naturalmente sin su intervención), habría estado fluyendo en la superficie de la tierra.” La madre de Ismael comenzó a beber del agua y su leche se incrementó para su hijo. Luego algunas personas de la tribu de Yurhum, al pasar por el fondo del valle, vieron algunas aves, y esto les asombró y dijeron: ‘Las aves sólo pueden encontrarse en un lugar donde hay agua’. Enviaron un mensajero que buscó el lugar y encontró el agua, y volvió a informarles de ello. Luego todos se fueron a ella y dijeron: ‘Oh madre de Ismael! ¿Nos permites que estemos contigo (o habitemos contigo)?’ (Y así fue como se quedaron ahí.) Más tarde, su hijo llegó a la edad de la pubertad y se casó con una mujer de ellos. Entonces se le ocurrió una idea a Abraham, que reveló a su esposa (Sarah): ‘Quiero hacer un llamamiento a mis dependientes que dejé (en La Meca)’. Cuando llegó allí, saludó (a la esposa de Ismael) y dijo: ‘¿Dónde está Ismael?’ Ella respondió: ‘Se ha ido a cazar’. Abraham le dijo (a ella): ‘Cuando venga, dile que cambie el umbral de su puerta’. Cuando llegó, ella le contó lo mismo, e Ismael le dijo: ‘Tú eres el umbral, por lo que ve a tu familia (es decir, estás divorciada)’. Una vez más Abraham pensó en visitar a los que estaban bajo su cargo que había dejado (en La Meca), y le comunicó a su esposa (Sarah) sus intenciones. Abraham llegó a la casa de Ismael y preguntó: ‘¿Dónde está Ismael?’ La esposa de Ismael respondió: ‘Se ha ido a cazar’, y añadió: ‘¿Te quedarás (durante algún tiempo) para comer y beber algo?’ Abraham le preguntó: ‘¿Cuál es vuestra comida y cuál es vuestra bebida?’ Ella respondió: ‘Nuestra comida es la carne y nuestra bebida es el agua’. Él dijo: ‘¡Oh Dios! Bendice sus comidas y su bebida’. Abu Al-Qasim (es decir, el Profeta) dijo: “Debido a la invocación de Abraham hay bendiciones (en La Meca)”. Una vez más Abraham pensó en visitar a su familia que le quedaba (en La Meca), por lo que le habló a su esposa (Sarah) de su decisión. Fue y encontró Ismael detrás del manantial de Zamzam, arreglando sus flechas. Dijo: ‘Oh Ismael, tu Señor me ha ordenado construir una casa para Él’. Ismael dijo, ‘Obedece (la orden de) tu Señor’. Abraham dijo: ‘Dios también me ha ordenado que tú me debes ayudar a ello’. Dijo Ismael: ‘Entonces lo haré’. Así, ambos se levantaron y Abraham comenzó la construcción (de la Ka’ba), mientras que Ismael continuó dándole las piedras, y los dos decían:

“¡Señor, acéptanoslo! (este servicio), en verdad Tú eres el Que todo lo oye, el Que todo lo sabe.” (Al-Baqarah 2:127). Cuando el edificio era alto y el viejo (es decir, Abraham) ya no podía levantar las piedras (a una posición tan alta), se puso de pie sobre la piedra de Al-Maqam e Ismael continuó dándole las piedras, y ambos seguían diciendo: “¡Señor, acéptanoslo! (este servicio), en verdad Tú eres el Que todo lo oye, el Que todo lo sabe.” (Al-Baqarah 2: 127).

Merece la pena señalar que la Biblia nos dice que Dios brilla desde el monte de Parán. Leemos:

Esta es la bendición con la cual bendijo Moisés, un hombre de Dios, a los hijos de Israel, antes de morir. Dijo: Jehová vino de Sinaí, Y de Seir les esclareció; Resplandeció desde el monte de Parán, Y vino de entre diez millares de santos, Con la ley de fuego a su mano derecha. Aun amó a su pueblo; Todos los consagrados a él estaban en su mano; Por tanto, ellos siguieron en tus pasos, Recibiendo dirección de ti. (Deuteronomio 33:1-3)

No encontramos ninguna interpretación de este resplandor en la Biblia, pero encontramos esta interpretación en el Corán. Leemos:

Esos que siguen al Mensajero, el Profeta iletrado, al que encuentran descrito en la Torá y en el Evangelio, y que les ordena lo reconocido y les prohíbe lo reprobable, les hace lícitas las cosas buenas e ilícitas las cosas malas y les libera de las cargas de las cadenas que pesaban sobre ellos. Y aquellos que creen en él, le honran, le ayudan y siguen la luz que fue descendida con él; esos son los afortunados. (Al-A’raf 7:157)

¡Gente del Libro! Ha venido a vosotros Nuestro Mensajero aclarándoos mucho de lo que ocultabais del Libro y perdonando muchas cosas. Ha venido a vosotros, procedente de Allah, una luz y un Libro claro. Con el que Allah guía a quien busca Su complacencia por los caminos de la salvación. Y los saca de las tinieblas a la luz con Su permiso y los guía al camino recto. (Al-Maida 5:15-16)

Asimismo te hemos inspirado un espíritu que viene de Nuestra orden; antes no sabías qué era el Libro o qué era creer, pero lo hemos hecho una luz con la que guiar a quien queremos de Nuestros siervos. Es cierto que tú guías hacia un camino recto. (Ash-Shura 42:49)

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