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Los profetas más importantes en el Cristianismo y el Islam: El Profeta Isaac

Isaac

El carácter del Profeta Isaac en el Antiguo Testamento está asociado a diversas formas de discriminación racial

El profeta Isaac fue hijo del profeta Abraham y de Sarah, hermano del profeta Ismael, padre del profeta Jacob, abuelo del profeta José y antepasado de los hijos de Israel.

Aunque el cristianismo y el Islam están de acuerdo en honrar al Profeta Isaac, su carácter en el Antiguo Testamento se asocia con diversas formas de discriminación racial a su favor y a favor de sus descendientes de entre los hijos de Israel.

Esta discriminación racial es una de las manifestaciones más importantes de la distorsión causada al mensaje del Profeta Moisés. Como resultado, se transformó de un mensaje celestial justo en uno discriminatorio y racista, que proclamaba erróneamente la superioridad de los hijos de Israel sobre las demás etnias.

Por lo tanto, el mensaje final del Islam ha venido en el periodo final del mundo para establecer la igualdad racial entre los profetas y entre toda la humanidad y para negar cualquier pretensión de superioridad de cualquiera sobre cualquier otro en base a algo diferente a la piedad y las buenas acciones.

El Profeta Isaac en el cristianismo

En la Biblia, el cristianismo honra y alaba al Profeta Isaac. Por ejemplo, leemos: Y sucedió, después de muerto Abraham, que Dios bendijo a Isaac su hijo; y habitó Isaac junto al pozo del Viviente-que-me-ve. (Génesis 25:11)

Sin embargo, hay múltiples formas de discriminación racial en favor del Profeta Isaac y sus descendientes de entre los hijos de Israel.

La Biblia nos dice que el pacto que Dios hizo con el Profeta Abraham fue legado a Isaac y a sus descendientes, excluyendo a Ismael y a sus descendientes, a pesar del derecho primogénito establecido y promovido por el Antiguo Testamento.

Por ejemplo, leemos:

Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti. Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él. Y en cuanto a Ismael, también te he oído; he aquí que le bendeciré, y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera; doce príncipes engendrará, y haré de él una gran nación. Mas yo estableceré mi pacto con Isaac, el que Sara te dará a luz por este tiempo el año que viene. (Génesis 17: 18-21)

La Biblia afirma que fue el Profeta Isaac, junto con su padre Abraham, quien protagonizó el histórico sacrificio y la ofrenda, lo que supone una de las formas más flagrantes de discriminación contra el Profeta Ismael. Es irónico que la Biblia contenga pruebas de la falsedad de esta afirmación.

En la Biblia leemos:

Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. (Génesis 22: 1-2).

Los versículos bíblicos anteriores nos dicen que Dios ordenó a Abraham matar a su “único hijo”, a pesar de que Isaac nunca fue hijo único de Abraham, si no que fue Ismael quien fue el único hijo de Abraham hasta que nació Isaac.

Suponiendo que el significado pretendido es “el único hijo amado por Abraham”, nada en la Biblia indica que Abraham amara a Isaac pero no amara a Ismael, o que amara a Isaac mucho más que a Ismael.

En cuanto a la discriminación en favor de los hijos de Israel, es decir, los descendientes de Jacob, sobre los descendientes de Esaú, el Antiguo Testamento nos dice que Isaac discriminó en favor de su hijo Jacob y sus descendientes frente a su hijo Esaú y sus descendientes. Leemos:

Isaac respondió y dijo a Esaú: He aquí yo le he puesto por señor tuyo, y le he dado por siervos a todos sus hermanos; de trigo y de vino le he provisto; ¿qué, pues, te haré a ti ahora, hijo mío? Y Esaú respondió a su padre: ¿No tienes más que una sola bendición, padre mío? Bendíceme también a mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz, y lloró. Entonces Isaac su padre habló y le dijo: He aquí, será tu habitación en grosuras de la tierra, y del rocío de los cielos de arriba; Y por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás; Y sucederá cuando te fortalezcas, Que descargarás su yugo de tu cerviz.

(Génesis 27: 37-40)

El Profeta Isaac en el Islam

Islam honra y alaba al Profeta Isaac. Por ejemplo, se le describe como un profeta con una honorable reputación. En el Corán, leemos:

Y cuando los dejó junto a todo lo que adoraban fuera de Allah, le concedimos a Ishaq y a Yaqub y a ambos los hicimos profetas. Les concedimos parte de Nuestra misericordia y les dimos una lengua de veracidad, sublime. (Maryam 19: 49-50)

También es descrito como un líder justo. En el Corán, leemos:

Y le concedimos a Ishaq, y como obsequio a Yaqub; y a ambos los hicimos de los justos. Y los hicimos dirigentes que guiaban siguiendo Nuestra orden. Les inspiramos que hicieran buenas acciones, que establecieran la Oración y entregaran el zakat. Y fueron fieles a Nuestra adoración. (Al-Anbiyaa’ 21: 72 – 73)

El Corán nos dice que Dios bendijo a Isaac y lo convirtió en un profeta de entre los justos. Leemos:

Y le anunciamos a Ishaq, profeta de entre los justos. Y lo bendijimos a él y a Ishaq. Entre su descendencia hubo quien hizo el bien y hubo quien fue claramente injusto consigo mismo. (As-Saffat 37: 112 – 113)

El Corán también nos dice que el Profeta Abraham, así como su hijo Isaac y su nieto Jacob están entre los siervos elegidos y destacados a la vista de Dios. Leemos:

Y recuerda a Nuestros siervos lbrahim, Ishaq y Yaqub, ellos tenían firmeza y sagacidad. Realmente los escogimos por su entrega al recuerdo de la Morada. (Sad 38: 45-46)

Comentarios

La forma en la que Islam trata el carácter del Profeta Isaac es mucho más lógica y aceptable que el carácter bíblico. El Islam no discrimina en favor de ningún profeta ni de sus descendientes. Lo único que diferencia a los hombres es su creencia y sus buenas acciones. En el Corán, leemos:

Decir: Creemos en Allah, en lo que se nos ha hecho descender, en lo que se hizo descender a Ibrahim, Ismail, Ishaq, Yaqub y a las Tribus, en lo que le fue dado a Musa e Isa y en lo que le fue dado a los profetas procedente de su Señor. No hacemos distinciones entre ninguno de ellos y estamos sometidos a Él. (Al-Baqarah 2: 136)

Es curioso que la Biblia prefiera a Isaac antes que a Ismael y a Jacob antes que a Esaú y que confirme que Isaac y Jacob fueron los herederos del pacto que Dios había hecho con Abraham a pesar de que Isaac y Jacob no fueran primogénitos de sus padres.

Es costumbre que la Biblia asigne al hijo primogénito el doble que a sus otros hermanos. En la Biblia, leemos:

Si un hombre tuviere dos mujeres, la una amada y la otra aborrecida, y la amada y la aborrecida le hubieren dado hijos, y el hijo primogénito fuere de la aborrecida; en el día que hiciere heredar a sus hijos lo que tuviere, no podrá dar el derecho de primogenitura al hijo de la amada con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogénito; mas al hijo de la aborrecida reconocerá como primogénito, para darle el doble de lo que correspondiere a cada uno de los demás; porque él es el principio de su vigor, y suyo es el derecho de la primogenitura. (Deuteronomio 21: 15-17)

¿Por qué el pacto fue legado a Isaac y a Jacob, así como a sus descendientes, excluyendo a Ismael y a Esaú, así como sus descendientes, a pesar de que Ismael y Esaú fueron los hijos primogénitos de su padre?

Según la Biblia, a Ismael y a Esaú se les debía haber asignado el doble que a Isaac y Jacob, o al menos lo mismo. Sin embargo, un caso en que los hermanos menores heredan todo y los hermanos mayores no heredan nada es algo que va en contra de los propios versos de la Biblia.

También es notable que el Antiguo Testamento tratara de identificar el carácter del profeta Abraham con el carácter de Isaac de una manera muy irrazonable, con el fin de promover la superioridad de los hijos de Israel (descendientes de Jacob) y subestimar a los otros descendientes del Profeta Abraham.

Por ejemplo, tal como la Biblia nos dijo que Abimelec deseaba a Sara, esposa de Abraham y madre de Isaac, y la quería tomar por esposa, (Génesis 20: 2), también nos dice que Abimélec deseó a la esposa de Isaac y tuvo lugar la misma historia.

En la Biblia, leemos:

Y llamó Abimelec a Isaac, y dijo: He aquí ella es de cierto tu mujer. ¿Cómo, pues, dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondió: Porque dije: Quizá moriré por causa de ella. (Génesis 26: 9).

Podemos preguntar: ¿Abimelec permaneció en el poder desde que Sarah era una niña hermosa de veinte o treinta años hasta que llegó a los noventa años y luego dio a luz a Isaac y luego murió e Isaac creció, alcanzó los cuarenta años y se casó con Rebeca?

Si es así, ¿conservó la salud para desear mujeres a lo largo de tantas décadas que podrían haber sido más de un siglo?

Si “Abimelec” no es un sustantivo propio sino el título del gobernante, ¿es razonable que la historia de Abraham se repita con los mismos detalles más de un siglo después?

Además, tal como la Biblia nos dijo que Sara, la primera esposa de Abraham, era estéril (Génesis 11:30), también nos dice que Rebeca, la esposa de Isaac, también era estéril. Leemos:

Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer. Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová; y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor. (Génesis 25: 21-23).

Además, al igual que la Biblia nos informó que Abraham tuvo hijos solo cuando era un anciano, también nos informa que Isaac tuvo hijos solo cuando era un anciano también. Leemos:

Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre. Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz. (Génesis 25: 24-26)


Referencias:

  1. El Glorioso Corán
  2. La Santa Biblia
  3. st-takla.org
  4. blueletterbible.org
  5. biblehub.com

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