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Las últimas diez noches de Ramadán

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Las diez últimas noches de Ramadán son especiales

Las últimas diez noches de Ramadán son muy especiales. La primera de estas noches se produce en la víspera del día 21 del Ramadán. En otras palabras, es la noche que comienza después de 20 días de ayuno.

A veces, cuando Ramadán dura solo 29 días, solo hay nueve noches. Sin embargo, todavía se conoce a este periodo tradicionalmente como “las últimas diez noches”.

Las últimas diez noches de Ramadán son muy especiales. Estas son las noches que el Profeta Muhámmad (la paz sea con él) pasaba en adoración constante. Entre estas noches está Laylat al-Qadr (la Noche del Poder) – una noche más bendita que mil meses.

El Profeta (la paz sea con él) solía emplear estas noches en la adoración y la realización de buenas obras. Exhortaba a la adoración durante estas diez noches más que en ninguna otra del año.

Aisha dijo: “Durante las últimas diez noches de Ramadán, el Profeta (la paz sea con él) apretaba el cinturón al vientre y pasaba la noche adorando a su Señor. Además despertaba a su familia”. (Al Bujari)

Aisha también dijo: “Nunca vi al Mensajero de Allah (la paz sea con él) leer el Corán entero en una sola noche, o pasar toda la noche en oración hasta la mañana, o pasar un mes entero de ayuno – excepto en el Ramadán”.(An Nasai ‘& Ibn Mayah)

Cuando decimos que el profeta Muhámmad pasaba toda la noche rezando, deberíamos aclararlo. Pasaba algún tiempo comiendo la cena, participando de su comida antes del amanecer, y otras actividades similares. Sin embargo, pasaba la mayor parte de la noche rezando.

El despertar a la Familia

Aisha nos informa de que el Profeta solía despertar a su familia durante las últimas diez noches de Ramadán. De hecho, solía despertar a sus esposas para la oración durante todo el año, pero eso era para que pudieran rezar durante una pequeña fracción de la noche.

Sabemos esto, porque Umm Salama, la esposa del Profeta, relata que el Profeta le despertó una noche y le dijo:

“¡La gloria sea para Allah! ¿Cuántos juicios se han hecho descender durante esta noche y cuántos tesoros se han dado a conocer! ¡Id a despertar (para la oración)a los habitantes de los dormitorios (sus esposas)!¡Un bien vestido en este mundo puede estar desnudo en la otra vida”. (Al-Bujari)

Durante las últimas diez noches de Ramadán, el profeta Muhámmad despertaba a sus esposas para rezar durante más tiempo que durante el resto del año.

Esforzándose en la adoración

Aisha nos dice: “El Profeta se esforzaba en la adoración durante las últimas diez noches más que en cualquier otro momento del año”. (Muslim)

El gran jurista, Al-Shafi, declara: “Es Sunnah para cada uno esforzarse en el culto durante las últimas diez noches de Ramadán.”

Cuando Aisha nos dice que el Profeta Muhámamd “se apretaba el cinturón”, está hablando en sentido figurado. La frase significa ponerse a punto para dedicarse plenamente y de todo corazón a la tarea en cuestión.

La búsqueda en Ramadán de Laylat al-Qadr

Una de las mayores distinciones de estas diez noches especiales es que una de ellas es Laylat al-Qadr. Esta es la noche más importante del año – mejor que mil meses-. Esto significa que un musulmán puede tener más recompensa en la noche del poder de lo que tendría si -con exclusión de esta noche especial- adorara a su Señor por ochenta y cuatro años consecutivos. Este es uno de los inmensos favores que Dios ha derramado sobre la comunidad musulmana.

Imam Ibrahim Al-Nakha`i dice: “Las buenas obras realizadas en esta noche son mejores que las que se realizan constantemente durante mil meses”.

Abu Hurairah relata que el Profeta (la paz sea con él) dijo:

“A quien pasa Laylat al-Qadr en oración, creyendo en Dios y buscando Su recompensa le serán perdonados todas sus faltas pasados.” (Al-Bujari y Muslim)

“Creer en Dios”, en este hadiz, significa no sólo creer en Dios, sino creer en la recompensa que se nos ha prometido por realizar la oración en esta noche.

Laylat al-Qadr es en una de las noches impares. Aisha relata que el Profeta Muhámmad dijo:

“Busca a Laylat al-Qadr en las noches impares durante las últimas diez noches de Ramadán”. (Al-Bujari y Muslim)

Lo más probable es que sea una de las últimas siete noches impares. Ibn Umar relata que el Profeta Muhámmad dijo:

“Buscadla en las últimas diez noches. Si uno de vosotros está débil o no puede hacerlo, entonces al menos que lo haga en las siete noches restantes”. (Muslim)

La noche más probable para Laylat al-Qadr es la noche 27 de Ramadán. Esto se indica mediante la declaración de Ubay Ibn Ka`b: “Juro por Allah que yo sé qué noche es. Es la noche en la que el Mensajero de Allah (la paz sea con él) nos ordenó observar la oración. Es la noche en la víspera del 27 de Ramadán. Su signo es que el sol saldrá por la mañana de ese día blanco sin rezumar ningún rayo”. (Muslim)

Un musulmán debe buscar esta noche especial pasando las últimas diez noches de Ramadán realizando actos de adoración. Estos incluyen recordar a Dios, leer el Corán, y pedir perdón a Allah.

Lo mejor es que nos esforcemos durante las diez últimas noches ya que “La forma en que ‘buscamos’ Laylat al-Qadr es mediante la participación en la adoración voluntaria”.

Cuando el Profeta (la paz sea con él) dijo: “Búscala en las últimas diez noches”, no quiere decir que debemos literalmente “buscar” signos e indicaciones que distinguen Laylat al-Qadr de otras noches. Las cosas que distinguen esta noche de otras noches son parte de lo oculto.

Dios dice:

Lo hicimos descender en una noche bendita; en verdad somos advertidores. En ella se distribuye todo asunto sabio. (Ad-Dukhan 44: 3-4)

También dice:

 La noche del Decreto es mejor que mil meses. En ella descienden los ángeles y el espíritu ( Yibril) con las órdenes de tu Señor para cada asunto.

Paz, ella dura hasta el despuntar del alba. (Al-Qadr 97: 3-5)

Estas son las formas en que Laylat al-Qadr es especial. No son las cosas que podemos ver con nuestros propios ojos. Nadie después del Profeta puede ver a los ángeles.

Haciendo I`tikaf

Hacer i`tikaf (retiro en la mezquita) es una de las mejores cosas que podemos hacer durante las últimas diez noches de Ramadán. Aisha nos dice: “El Profeta (la paz sea con él) solía retirarse en la mezquita durante las últimas diez noches de Ramadán hasta que murió. Sus esposas continuaron realizando esta práctica después de su muerte”. (Al-Bujari y Muslim)

La práctica de i`tikaf es un acto muy recomendable. Se define como quedar en retiro en la mezquita con el propósito expreso de adorar a Allah. El propósito de hacerlo es dedicar el corazón exclusivamente a Dios. La persona que realice i`tikaf mantiene esta intención y busca las bendiciones de Dios. No hay que olvidar la razón por la que se está realizando este retiro.

Una persona que hace i`tikaf no sale de la mezquita a excepción de para lo que es absolutamente necesario (como ir al baño). Mientras que está en la mezquita, debe ocuparse en el recuerdo de Dios. Debe recordar a Allah por la mañana y por la tarde, y el recuerdo prescrito de las cinco oraciones diarias. Se deben realizar todas las oraciones Sunnah. Se debe leer tanto Corán como sea posible.

Se debe dedicar el menor tiempo posible a comer y dormir. Se debe evitar la charla innecesaria. Sin embargo, debe participar en aconsejar a sus compañeros musulmanes y en aconsejarles a la verdad y a la paciencia.

Generosidad

Se aconseja que seamos más generosos durante las últimas diez noches de Ramadán, sin ser extravagante u ostentosos en nuestra forma de dar. Ibn `Abbas relata que: “El Mensajero de Allah (la paz sea con él) fue el más generoso de toda la gente haciendo el bien, y era aún más generoso durante el mes de Ramadán. Gabriel se reunía con él todos los años durante el mes de Ramadán, para que el Profeta pudiera recitarle el Corán. Cada vez que Gabriel se reunía con él, se volvía más generoso que una brisa beneficiosa”. (Al Bujari y Muslim)

Al-Nawawi, el erudito musulmán, afirma:

“La generosidad y la dadivosidad se recomiendan encarecidamente en el Ramadán, especialmente durante las últimas diez noches. Al hacerlo, imitamos el ejemplo del Mensajero de Allah (la paz sea con él), así como de nuestros nobles predecesores. Además, este mes es noble, y las buenas obras realizadas en este mes son más bendecidas de lo que lo son en cualquier otro momento. Además, durante este mes, algunas personas están preocupadas por el ayuno y la adoración, y esto los distrae de su medio de vida, por lo que podrían necesitar un poco de ayuda”.

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