¿Fue Waraqah un maestro de Muhammad?

waraqah

La luz de la verdad no se puede apagar con la mentira, sino que seguirá iluminando el camino para la humanidad.

‘Aisha (la madre de los creyentes, que Allah esté complacido con ella) narró que el comienzo de la inspiración divina al Mensajero de Allah fue en forma de buenos sueños que se hicieron realidad como la luz del día, y después le llegó el amor por el retiro. Solía ir en retiro a la cueva de Hira, donde adoraba (únicamente a Allah) de forma continuada durante días, antes de desear volver a ver a su familia. Solía llevar la comida necesaria para la estancia y luego volvía a (su esposa) Jadiya a por comida otra vez, hasta que de repente la Verdad descendió sobre él mientras estaba en la cueva de Hira. El ángel vino a él y le ordenó que leyera. El Profeta respondió: “No sé leer”. El Profeta agregó: “El ángel me cogió (por la fuerza) y me apretó con tanta fuerza que no podía soportarlo más. Entonces me soltó y otra vez me ordenó que leyera y le respondí: “No sé leer”. Me cogió de nuevo y me presionó una segunda vez hasta que no pude soportarlo más. Entonces me soltó y otra vez me ordenó que leyera pero de nuevo respondí: “No sé cómo leer (o ¿qué voy a leer?)”. Entonces él me cogió por tercera vez y me presionó, y luego me soltó y dijo:

Lee en el nombre de tu Señor, que ha creado (todo lo que existe), creado al hombre de un coágulo. ¡Leer! Y tu Señor es el más Generoso. (Al-`Alaq 96: 1-3)

Entonces el Mensajero de Allah volvió con la inspiración y con el corazón latiendo fuertemente. Luego se fue a Jadiya bint Khuwailid y dijo: “¡Cúbreme, cúbreme!”. Le cubrieron hasta que pasó su miedo y le contó todo lo que había sucedido a Jadiya y dijo: “Me temo que algo pueda pasarme”. Jadiya respondió: “¡Nunca! Por Allah, que Allah nunca te humillará. Mantienes buenas relaciones con tus familiares y amigos, ayudas a los pobres y los desposeídos, sirves a tus invitados con generosidad y ayudas a los afligidos”. Jadiya luego le acompañó a ver a su primo Waraqah Ibn Naufal Ibn Asad Ibn ‘Abdul’ Uza, quien, durante el período pre-islámico se había convertido al cristianismo y acostumbraba a escribir con letras hebreas. Escribía del Evangelio en hebreo tanto como Dios deseaba que él escribiera. Era un hombre de edad y había perdido la vista. Jadiya le dijo a Waraqah: “¡Escucha la historia de tu sobrino, primo mío!”. Waraqah preguntó: “¡Oh sobrino mío! ¿Qué has visto?” El Mensajero de Allah describió lo que había visto. Waraqah dijo: “Este es el mismo que guarda los secretos (ángel Gabriel), a quien Allah envió a Moisés. Me gustaría ser joven y poder vivir hasta el momento en que tu gente se vuelva contra ti”. Preguntó el Mensajero de Allah: “¿Me echarán?” Waraqah respondió afirmativamente y dijo: “Toda persona (hombre) que ha venido con algo similar a lo que has traído ha sido tratada con hostilidad; y si permaneciera con vida hasta el día en que se hiciera visible, te apoyaría con fuerza”. Pero después de unos días Waraqah murió y la revelación divina también se detuvo por un tiempo”. (Al-Bujari)

Waraqah fue un pagano adorador de los ídolos de Meca en el comienzo de su vida. Fue uno de cuatro personas que se propuso abandonar la idolatría de los Quraish y buscar la religión verdadera. Esta decisión la tomó en una de las festividades paganas de los Quraish. Eran Waraqah Ibn Naufal, `Uthman ibn Al-Huwairath,` Ubaidullah Ibn Yahsh y Zayd Ibn `Amr Ibn Nufail. Decidieron abandonar la adoración de ídolos, que la consideraban contraria a toda razón y entendimiento. Waraqah y ‘Uzman ibn Al-Huwairath profesaban el cristianismo. `Ubaidullah Ibn Yahsh vivió hasta el advenimiento del Islam y abrazó el Islam. Zayd Ibn Nufail mantuvo los restos de la creencia del Profeta Ibrahim (Abraham, la paz sea con él) hasta que falleció.

Waraqah estudió los Evangelios y se convirtió en erudito, por lo que iba a escribirlos. Envejeció y perdió la vista. Cuando la revelación llegó al Profeta (la paz sea con él) por el ángel Yibril (Gabriel, la paz sea con él), el Profeta fue a él siguiendo las recomendaciones de Jadiya, la esposa del Profeta, ya que Waraqah era pariente de Jadiya. El Profeta le contó a Waraqah lo que le había pasado y cómo un ángel le cogió y lo presionó con fuerza tres veces. Waraqah le dijo que este era el mismo ángel que había descendido sobre Moisés (la paz sea con él) con la revelación. Waraqah le dio la buena nueva al Profeta de la Profecía, y también le advirtió del gran daño que recibiría a manos de los infieles. Informó al Profeta de que las gentes de los Quraish le expulsarían de Meca, y al Profeta le extrañó.

Algunos estudiosos afirman que Waraqah era creyente al aceptar lo que le dijo el Profeta y darle buena nueva de la Profecía. Hay un hadiz narrado por ‘Aisha (que Allah esté complacido con ella) que indica que Waraqah no irá al Infierno: “Jadiya le preguntó al Profeta (la paz sea con él) sobre Waraqah: “Él (es decir, Waraqah) cree en ti y murió antes de comenzar la Profecía”. El Profeta respondió: “Lo vi en un sueño con ropa blanca. Si hubiera sido de la gente del Fuego Infernal, lo hubiera visto con otra ropa”. (Al-Tirmidhi)

Esto es brevemente lo que relatan sobre Waraqah los libros de Sirah. Es extraño leer en algunos libros que Waraqah fue el maestro del profeta Muhámmad, que le enseñó el Corán y por lo tanto que él era el compositor real del Corán y el mensaje islámico.

¿Dónde se encuentra, en los textos históricos, que Waraqah fuera el maestro del profeta Muhammad? ¿Qué historiadores lo dicen? ¿Cuál es la fuente de estas acusaciones? ¿Cuál es la evidencia? ¿Quien narró que el Profeta frecuentó a Waraqah buscando conocimiento? ¿Dónde estaban las personas de los Quraysh que lucharon contra el Profeta con todos los medios posibles y perdieron sus mayores líderes en la lucha con Muhammad, por estas afirmaciones? ¿Habían visto al profeta Muhámmad alguna vez aprender algo de Waraqah o repetir sus palabras? ¿Le vieron acompañar a Waraqah? ¿Cuántos días y noches pasó el Profeta con Waraqah? ¿Cuál es la semejanza entre los puntos de vista de Waraqah y los del Profeta? No hay respuesta, sólo acusaciones sin fundamento y mentiras flagrantes llenas de rencor y malicia oculta contra el Islam y los musulmanes. No hay evidencia, sino que la falsedad es real.

La guerra contra el Islam toma múltiples formas. Los enemigos del Islam no desaprovechan ninguna oportunidad para atacar el Islam, aunque sea falsa e inventada. Sin embargo, sus esfuerzos son inútiles y nada puede con el Islam, la religión que más rápido se difunde en el mundo. La luz de la verdad no se puede apagar con la mentira, sino que seguirá iluminando el camino para la humanidad. No hemos de retener u ocultar un hecho, porque el Islam nos ordena ser honestos y fieles. Pero, ¿qué se puede hacer con las sospechas con malas intenciones y no sinceras que manifiestan la mentira de su gente y su odio oculto y animosidad contra el Islam?